Cuando viajas con niños un templo se convierte en un patio de juegos. Realmente el mundo es un patio de juegos! ¿Cuándo nos convencieron de otra cosa? Juego libre va de la mano de aprendizaje, y cuando viajamos, jugamos y aprendemos en todas partes. Viajar con niños es maravilloso y también cansado. Te lleva a explorar otros límites de ti mismo y estirarlos. Ya no tendrás paseos tranquilos al atardecer, uff la tarde es la hora bruja!!! 😅🤣. El café de la mañana… ¿Cuándo te lo terminaste todavía caliente por última vez? Realmente todo esto es extensible a la vida en sí misma con niños jajaja. Viajando sería lo mismo pero… ¿Más intenso? No sé. Novedades cada día, nuevos transportes, nuevas casas, nuevos paisajes, animales, personas, comida, hasta los baños cambian!! La emoción está siempre a flor de piel y por tanto también el kaos y el drama 🤣🤣. Nos volvemos contenedores emocionales casi las 24 horas, incluso de las nuestras 😅. También hay momento de calma, eh? Sobretodo con el slow travel que llevamos nosotros. Pero de repente un día cuando estamos en casa de alguien te sueltan cosas como: ¿Mamá hoy dormimos aquí?, Así tan tranquilos, como si fuera algo normal. Están cómodos en casi cualquier sitio, si nosotros estamos a gusto. Mientras nos vean relajados con las personas que nos rodean, ellos también están tranquil@s. Es increíble ver esta evolución!. Llegaron a Tailandia diciendo “adeu” (veníamos de Barcelona), ahora dicen “bye bye” y practican “gracias” en tailandés. Es una pasada. Viajar con niños es posible y es increíble!🌱
Y a ti, ¿Te frena?

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