La suerte es que en nuestra manera de viajar no hay planes fijos, ni expectativas. Como viajamos para estar, simplemente vamos. Cierto es que hay un motivo por el cual elegimos ir a los sitios, por el cual ese lugar nos llama. El mundo es enorme y la verdad iría a cualquiera de ellos, todos me causan curiosidad. Así que lo que nos mueve son las personas. Si hay una familia que nos invita, ¡ese lugar gana puntos! De esta forma nuestro viaje casi nada más empezar en 2018 fue conducido por ir a compartir con otras familias viajeras del mundo.

  • Porqué México

El encuentro de familias worlschoolers de primavera de 2020 fue en Playa el Carmen, México. Nos habían invitado, ósea que nos pagaban el alojamiento de esa semana y la inscripción ya que, en el encuentro anterior en otoño fuimos coordinadores locales del evento después de haber asistido al de Tailandia en Octubre de 2018. Así que fue cuestión de segundos tomar la decisión de: ¡Vamos!

Hicimos una gran investigación para enviar la furgoneta y estar una larga temporada en el país, pero al final acabamos desechándola por diferentes motivos. Os contaré todo dentro de poco. Así que decidimos que fuera un viaje de unos meses con mochila que, como primera vez en el continente americano, estaba bien. Íbamos a venir sin billete de vuelta para así poder ser más flexibles, pero dos días antes de tomar el avión me acojoné. Sí, así es. Salía de mi zona de confort para entrar en la de pánico y cuando eso sucede no pasa nada, solo hay que dar un pasito hacia detrás. Y compramos unos billetes de vuelta para dentro de tres meses.

Midiendo la furgo para calcular los costes de enviarla a México

Midiendo la furgo para calcular los costes de enviarla a México

Finalmente marchamos con solo 4 maletas tamaño cabina

  • Pisando el continente americano

La llegada a Playa del Carmen fue suave. Estuve flipando varios días por lo bien que nos adaptábamos a todo. Parece que casi dos años de nómadas nos ha ido curtiendo.
Al llegar al aeropuerto de Cancún después de muchas horas de vuelo, alquilamos un coche y condujimos hasta nuestro alojamiento en Playa del Carmen y todo fue sobre ruedas.  Llegábamos con unos días de antelación al encuentro, así que pudimos simplemente descansar, estar en casa y salir por el barrio a conocer. Este es nuestro estilo, vamos ampliando el radio de descubrimiento poco a poco alrededor de un punto que generamos como casa.

La semana de Worldschool Family Summit, fue increíble. Lo pasamos en grande los cuatro esta vez. Cuando fuimos al de Tailandia, los otros tres miembros del equipo se pasaron todos los días de la semana que duró el encuentro durmiendo hasta la 1 p.m. o más regulando el jet lag y luego no les interesaba para nada jugar con los otros niños. Esa sí fue una entrada más impactante a un país. Pero esta vez, los niños estaban encantados, ya que el encuentro se hacía en un parque acuático. ¡Así cualquiera!  También van creciendo y todo este tiempo de viaje les ha dado esa desenvoltura para relacionarse con la gente. Así que niños y David disfrutando en las piscinas y yo de las charlas y talleres. Que, por cierto, di una que se titulaba “Planning and executing a worldschooling vanlife”, tal vez debería hacerla en español y dejárosla por aquí también… ¿Qué decís?

chanolandia

Parque Acuático Chanolandia donde se celebró el encuentro de familias worldschoolers

Parque de los Fundadores con el Portal Maya al fondo

  • Transporte

Aprendimos rápidamente a movernos en el transporte público de Playa: los colectivos, furgonetas de tamaño mediano, en general Toyota Hiace o Nissan NV350, con asientos alrededor de todas las paredes de la furgo y el medio libre. Barras metálicas por el techo para agarrarse, porque estas furgos tienen un aforo limitado de: hasta que la puerta casi no se cierre, y esto lo vivimos. Estuvimos en uno en hora punta que entre el calor que hacía y la gente, Rober empezó a agobiarse mogollón y Greta menos mal que se durmió. Pero fue un poco angustioso, contamos más de 20 personas dentro. Pero en general bien, eso sí, van a toda leche y tienes que agarrarte bien a las barras si estás de pie y a tu asiento si vas sentado porque puedes salir volando. No hay timbre ni paradas establecidas en las calles para este transporte. Un poco antes de que quieras bajar dices “paradero por favor” y te para en el siguiente cruce, así de fácil. Solo necesitas saber en cuál montarte para poder llegar a donde quieres. El precio es de 10 pesos, unos 40 céntimos, para los adultos y los niños 7 pesos o 5, o nada, según el conductor que te toque.

colectivo

Transporte público para moverse por Playa del Carmen

colectivo
  • Alojamiento

Nos mudamos de casa 3 veces. Del primer apartamento al que fuimos nada más llegar al que nos pagaban la semana de encuentro y luego a otro, donde habíamos reservado una semana más para pensar, para hacer nuestros planes (os dejo los enlaces de los alojamientos más adelante). En esas 3 semanas nos dio tiempo, además de acudir al encuentro, de comer tacos, visitar un cenote, disfrutar de varias playas, ver a los voladores de Papantla, ver iguanas enormes en las calles, pelícanos ¡y hasta un mapache! e incluso, de hacer contactos locales fuera de las familias worldschooolers.

Las distancias aquí son enooormes y más para unos isleños como nosotros. Nuestros primeros 3 alojamientos que mencioné en Playa de Carmen estaban a 20 minutos en coche de la playa y del centro. Esto es porque primero, queríamos estar cerca de donde se celebraba el encuentro y segundo, los precios eran más baratos que cerca del centro. Playa del Carmen amigos, es caro, por lo menos para nuestro presupuesto. Así que cuando nos pusimos a pensar el plan e investigar, encontramos un hostel chulo junto en el centro y cerquita de la playa, así que reservamos unos días allí para poder disfrutar de la costa que casi ni la habíamos pisado. Luego iríamos a Valladolid donde encontramos una casa con espacio fuera, frutales, una alberca y reservamos para 3 semanas, pensando en un lugar tranquilo ya que en ese momento se empezaba a escuchar todo el tema del coronavirus llegando a México… ¡Exacto!

  • Coronavirus

El primer caso fue detectado en este país un día antes de nuestro aterrizaje en el reino Maya. Aquí ya tenían el plan de contingencia activado desde enero, solo era cuestión de ir poniéndolo en marcha y eso sucedió 3 semanas después de nuestra llegada. Todo empieza con concienciación, información a la gente de las medidas de higiene y de sana distancia. Tiene hasta una super heroína para enviar este mensaje a los niños mexicanos: Susana Distancia. A nosotros esta información más la que recibíamos de España donde en ese momento, a mitad de marzo, comienza el estado de alarma y cuarentena, nos hace cancelar todo lo reservado y buscar plan alternativo. Cancelamos hostel, pues no queríamos compartir la cocina y finalmente cancelamos movernos a Valladolid ya que supondría ir en una guagua con más personas durante unas horas. Así, decidimos buscar un alojamiento adecuado para pasar una temporada en Playa del Carmen, donde ya estábamos, y que solo fuera una pequeña mudanza más. Además, nuestra anfitriona de la última casa, que es italiana y por lo tanto estábamos con el tema de virus bastante latente, es un amor de persona y nos llevaba a la compra, incluso nos acabó prestando el coche y también nos ayudó con el cambio de alojamiento.

Encontrar algo más asequible en Playa es un pelín más fácil si es para larga temporada. Por suerte una de las familias worldschoolers nos habló de las casitas en las que estaban alojados con otras dos familias. Pequeños estudios, con espacio verde fuera, con una palapa (techado de paja), a 5 minutos de la playa y por 10.000 pesos, menos de 400€. El resto de precios que yo había visto eran de media de 700€, así que esto estaba muy bien.

  • México desde el confinamiento y worldschoooling

Comenzó así nuestro encierro el 18 de marzo de 2020 en un mini oasis dentro de un barrio periférico de Playa del Carmen. Seguimos comiendo tacos, frijoles y bebiendo Modelo de vez en cuando. Las dosis de picante han ido aumentando encima de nuestra comida de manera sutil día tras día, pero después de dos meses y medio…. ¡Es bastante! Me di cuenta ayer cuando me cayó un poco más de la cuenta sobre mi fajita y no me importó.

Leemos las noticias del país y escuchamos al Gobernador de Quintana Roo, así como los avisos del ayuntamiento de Solidaridad, que es el barrio en el que estamos. Este barrio tiene un aspecto de abandonado, muchas casas medio quemadas, a medio construir, como si se hubiera detenido el crecimiento del turismo en algún momento. Entre las casitas de una sola planta muy desgastadas, con bloques rotos y vigas por fuera, de repente te encuentras una de dos o tres pisos súper nueva y cuidada. Un contraste directamente relacionado con la diferencia económica de las clases. Pero hay algo en este barrio que te hace seguir caminando. Cada pared esta pintada con murales preciosos, coloridos, con mensaje o simplemente atrapadores. Así que caminas para ver cuál será el siguiente! Esto era, cuando podíamos salir a pasear. Ya no.

Conocemos casi todos los Abarrotes (ventas de barrio) que tenemos alrededor, y los supermercados más grandes que hay en Playa. Dónde comprar las garrafas de agua y que no te la jueguen cuando intercambias la vacía por la llena y esa garrafa esté reparada, pero resulta que luego se sale y no te la vuelven a cambiar. Si oyes una canción que suena en la calle a las 9 de la mañana es el del gas, si escuchas el “clin clin” de la bicicleta repetidas veces es el chico de la bici que vende empanadillas y si escuchas “panadero”, pues también en bici llega el chico que te vende los dulces que hacen aquí.

Hablamos cada día con Manuel, el casero de nuestro alojamiento, y algunas veces con los y las trabajadoras que vienen a hacer algún arreglo o a quitar las hojas de palmeras, etc. Nos cuentan historias de su familia, de dónde son, a qué se dedican, cómo llegan hasta aquí. En México todo el mundo hace de casi todo, sepa o no sepa, es una cuestión de supervivencia.

Los materiales que tenemos alrededor nos brindan la posibilidad de experimentar e inventar nuevas cosas. David descubrió la manera de relajarse trabajando el bambú y se metió primero en la fabricación de una pequeña estantería para luego pasar al gran proyecto de «El sofa de bambú» recién terminado y que pronto podrás ver en nuestro canal de Youtube. Veremos cual será el siguiente proyecto. Esto sin contar portavelas, porta incienso y un enderman que hizo con Roberto. Además tenemos palmeras que dan cocos y hemos aprendido a cogerlos, bebernos el jugo y luego comerlos.

Y ya que no podemos salir, vamos a exponernos de otra forma. Vamos a buscar información sobre los mayas, sobre la fauna salvaje, sobre la arquitectura, sobre arte, sobre leyendas, sobre los piratas que navegaban las aguas del Caribe, sobre los voladores de Papantla que vimos al llegar, sobre ese plato típico que todavía no probamos, sobre las ruinas que casi vimos en Tulum y las pirámides de Chichen Itza un poquito más allá y sobre el color del agua de la Laguna Rosada que está arriba en Mérida. Esto y escuchar a Greta hablando con el acento mejicano que escucha de los videos de youtube, todo esto, también es worldschooling desde nuestro estudio de 20 metros cuadrados.

Esto es México desde el confinamiento.

playa del carmen

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